Noruega es un país repleto de pueblos o ciudades con encanto, impresionantes fiordos, auroras boreales… y un montón de lugares alucinantes para explorar. En nuestro artículo Ruta por Noruega en Camper, Autocaravana o coche, te contamos todo sobre nuestro viaje de norte a sur por Noruega, lo que nos ha permitido conocer la esencia de uno de los países escandinavos más bonitos y mejor acondicionados para viajar con vehículo privado

Tenemos un artículo titulado Cómo viajar en camper, autocaravana o coche por Noruega, donde describimos aquellos puntos más importantes para tener una buena experiencia en tu viaje, puedes leerlo en el siguiente enlace.

Visita nuestra Guía de Noruega para obtener toda la información que necesitas en un solo sitio.

 

Contenido

A continuación te mostramos nuestro…

Itinerario de viaje por Noruega en 25 días:

Si bien nosotros fuimos desde España a Noruega con la camper, haciendo una parada estratégica en Finlandia para conocer a Papa Noel (lo recomendamos), en el siguiente artículo únicamente contamos nuestro itinerario por tierras Noruegas.

Día 1: Finlandia – Gorsabrua (Noruega)

Tras pasar un par de días en Rovaniemi (Finlandia) conociendo a Papa Noel, pusimos rumbo a Noruega a través de la carretera 79 y E8. En el trayecto hicimos una escala para pasar la noche en una amplia zona donde confluyen pistas forestales y en la que abundaban los mosquitos. La carretera es bonita, con un paisaje tan diferente al nuestro que no nos dejó indiferentes, además tuvimos la suerte de avistar algunos renos. Nada más cruzar la frontera nos dimos de bruces con un control COVID, tras mostrar los certificados y contestar algunas preguntas sobre nuestro pasado más reciente, nos dejaron pasar sin problemas.

Gorsabrua

Ya en Noruega nos dirigimos a nuestro primer destino, la Cascada de Gorsabrua, cerca de la población de Birtavarre,  a la que accedemos circulando por el fiordo de Lyngen de 82km (es el fiordo mas grande de Troms).

El acceso se realiza a través de una pista forestal de tierra, con algunos tramos en los que no caben 2 vehículos. Circulando por la pista llegamos a un viejo puente de estructura metálica y paso de madera. En este punto hay habilitado un pequeño aparcamiento, que tan solo está a unos 2,2 kilómetros del inicio de la ruta, por lo que si lo prefieres, puedes estacionar el vehículo aquí. Nosotros creemos que la pista, aunque estrecha, se puede hacer sin problemas, por lo que continuamos al aparcamiento desde donde se inicia la ruta.

Gorsabrua es en realidad un puente de celosía sobre uno de los desfiladeros más profundo del norte de Europa. A pocos metros se observa un espectacular salto de agua. Al llegar nos encontramos con un grupo numeroso de personas que se van turnando para hacer puenting. Como no teníamos prisa nos entretuvimos viendo los saltos y después disfrutamos del entorno completamente solos.

Es una visita muy popular en verano entre los propios Noruegos, aunque no está masificada. Sencillamente es espectacular.

En el siguiente enlace tienes toda la información de la ruta de Gorsabrua.

PERNOCTA: Deshacemos el camino hecho y dormimos a una horita de la cascada, a pie del fiordo Lyngen.

Día 2: Fiordo Lyngen – Isla de Senja

Tras despertarnos y desayunar con vistas al fiordo, ponemos el punto de mira a nuestro segundo destino en Noruega, Senja, una isla situada en el noroeste del país, que aunque no es tan visitada como las Lofoten, compite con ellas en belleza. Senja es un buen lugar para hacer senderismo, hay muchas rutas señalizadas de diferentes niveles. Hay que saber que mucha gente la recorre en bicicleta, sus carreteras son estrechas, de dos sentidos y no suelen estar marcadas las líneas divisorias.

La isla está conectada a la península por un impresionante puente de poco más de 1 km de longitud, pero con una gran elevación sobre el mar. La última población peninsular es Finnsnes, y hay un supermercado SPAR grande. Nuestro consejo es que lo aproveches para hacer la compra de aquello que necesitas, pues en Senja no hay muchos y los que hay, dispersos en alguna localidad, son pequeños. De hecho, no pudimos comprar en el SPAR porque era domingo y luego nos tocó recorrer 36 km para encontrar uno. Hay otro grande en Skanland.

Senja cuenta además con una Ruta Panorámica (conocidas anteriormente como Rutas Turísticas Nacionales), que discurre a lo largo de la costa oeste de la isla, en un continuo y espectacular paisaje que cambia por la serpenteante carretera. Tienes toda la información de la Ruta Panorámica en el siguiente enlace.

Al entrar en Senja, enseguida percibimos la tranquilidad de la isla, las carreteras son estrechas, pero cuentan con poco tráfico y además presentan apartaderos colocados estratégicamente. El mar de Barents y el mar de Noruega nos envuelven y poco a poco vamos dejando la península atrás. Nos dirigimos a la zona más septentrional de isla, rumbo a la localidad de Husoy, de preciosa estampa.

Husoy

El pueblo de Husoy se asienta en un islote del mismo nombre, en medio del fiordo de Øyfjorden y unido a tierra por un pequeño puente, lo que lo convierte en un pueblo de película. Tras visitar la población recorremos algún secador de pescado y su puerto, regresando a la camper para comer. Como dato de interés para las autocaravanas, Husoy cuenta con una pequeña área para llenado y vaciado de aguas antes de cruzar el puente. Te dejamos el enlace de google maps.

Tras comer nos encaminamos a otro bonito pueblo, Mefjordvaer, que cuenta con “bastantes” alojamientos turísticos, pero no llega a ser masivo. El pueblo es muy tranquilo, al lado del mar, localizado en el fiordo de Mefjorden. El peque de la casa tiene ganas de jugar, así que dejamos pasar las horas viendo las gaviotas y escalando las rocas del mar. Pasamos un rato muy bonito sin hacer nada, y solo nos retiramos cuando llega la hora de dormir. Dormimos en el área de caravanas que se ubica al final del pueblo.

Día 3 Senja: Fjordgarb – Excursión Hesten 

Nos levantamos con tranquilidad, desayunamos y ponemos rumbo a Fjordgarb. Hoy haremos una bonita ruta de senderismo a la montaña de Hesten, te dejamos toda la información en el siguiente enlace Ascenso al Hesten.

Tras cruzar varios túneles llegamos a la pequeña localidad pesquera, donde todas sus calles tienen una señal de prohibido estacionar y te indican que se ha de aparcar en el aparcamiento del pueblo, cerca del colegio. El aparcamiento esta dividido en 2 niveles, el de abajo (de asfalto y gran tamaño) y el de arriba (de grava), no es gratuito y se abona por horas o día completo (25 NOK/hora o 250 NOK/24h). Se puede pagar con la aplicación easy mobile algo más caro, pero puedes ir aumentando según necesidad, o bien en las máquinas que hay en el propio párquing con tarjeta.

Tras aparcar, pasamos un rato jugando en un columpio, comemos e iniciamos la ruta. Te aseguramos que es una excursión que merece la pena. A nosotros nos pilló bastante desentrenados y la subida se nos hizo un poco durilla, ya que cuenta con un desnivel de 500 metros, pero es perfectamente asumible. Empleamos 2 horas en subir, pero contando innumerables paradas para hacer fotos y disfrutar del paisaje. El esfuerzo tiene su recompensa, las vistas son simplemente espectaculares y tenemos una bonita estampa del Segla (que tiene su propia ruta) y del fiordo…quedas maravillado de la belleza y grandiosidad que ofrece la naturaleza.

Dormimos en un área recreativa de cerca de Steinford, que cuenta con un merendero de 2 mesitas, WC y vistas preciosas del pueblecito cercano, las montañas y el mar.

Día 4 Senja: Mirador Tungeneset – Playa Ersfjord – Mirador Bergsbotn

Despertamos, desayunamos, estiramos un poco las piernas y no dirigimos a nuestra primera parada del día a través de la Ruta Panorámica, el mirador de Tungeneset, junto a la carretera 862. El mirador cuenta con un pequeño Aparcamiento, desde donde se accede a través de una pasarela de madera a la rocosa costa. Desde la costa se puede disfrutar de las impresionantes vistas que  forman los Dientes del Diablo. El lugar es precioso, con la bonita estampa de las montañas que se sumen en el océano y el tiempo transcurre sin apenas darte cuenta. Si viajas con los peques de la casa, el espacio les encantará pues ofrece muchas posibilidades de escalada a través de las rocas.

Tras disfrutar del mirador, ponemos rumbo a la famosa Playa de Ersfjord. Una playa de arena blanca de gran belleza con las montañas dientes del diablo como telón de fondo. Aprovechamos para jugar en la arena y con las olas que bañan la playa. Es un buen lugar para darte un chapuzón si no te asustan las aguas gélidas, desde luego yo no dejé escapar la oportunidad.

Tras comer nos acercamos al Mirador de Bergsbotn, de bonito diseño y con unas vistas sobre el fiordo de Bergsfjorden y el mar que merecen su visita.  Aunque nosotros no tuvimos problema para aparcar, su aparcamiento es reducido. Sin duda Senja, es todo un regalo para la vista y la vida misma.

Día 5 Senja: Hamm y Gryllefjord

Nos levantamos con ganas, hoy es el último día de Senja y hay que aprovecharlo. Hemos dejado para el final la visita de dos pueblos con encanto, Hamm Gryllefjord

Hamm

Hamm, se asienta sobre un islote al que se accede por un pequeño puente. En realidad actualmente es un complejo turístico con un Hotel y apartamentos. Tiene una bonita estampa al estar envuelta por islotes diseminados en el mar, pero no creemos que sea un imprescindible de Senja si no se dispone de mucho tiempo. El aparcamiento es para unos 10 coches/campers. Hay un área habilitada para campers que es de pago ya que pertenece al complejo hotelero, tiene vistas al puerto.

Grijeslforjd

Grijeslforjd por contra es un pequeño pueblo donde residen los locales, además es donde finaliza la ruta turística 86 y el lugar donde tomaremos el ferry que nos llevará a Andenes, en la isla de Andoya (Vesteralen), nuestro punto de partida a las Islas Lofoten. Como llegamos con tiempo de sobra, aprovechamos para recorrernos sus calles, el puerto, contemplar las majestuosas montañas verdes que tiene como telón de fondo y hacer alguna pequeña compra en el supermercado de la población. A las 19:00 horas (último ferry del día en verano, en invierno no hay servicio) tomamos el Ferry que dura 1:45 aprox y que nos traslada a la Isla de Andoya. El mar está muy revuelto y el barco parece una atracción de feria, el peque lo disfruta y cómo ya va siendo habitual siempre que cogemos un ferry, busca la nevera de los helados.

Al llegar a nuestro destino el cielo esta completamente negro y una fuerte lluvia descarga sobre nosotros, apenas hay visibilidad, así que dormimos en el primer aparcamiento que tiene Andenes en el mismo puerto, al poco de salir del ferry. Es un lugar que nos pareció tranquilo y acondicionado para recibir un gran número de campers o autocaravanas.

Atrás hemos dejado la Isla de Senja, una isla preciosa de estrechas carreteras, con un paisaje en apariencia muy similar a las Islas Lofoten, pero con mucha menos afluencia turística, sin duda un lugar mágico para visitar sin prisas.

Día 6 Isla de Andoya: Andenes – Bleik

Andenes es conocida popularmente por ser uno de los mejores lugares para vivir la experiencia de avistar ballenas, además, presenta alrededores de gran belleza. Por esto último, desde esta población parte una Ruta Panorámica que te permite acercarte al pueblo pesquero de Bleik y conocer algunas de las playas más bonitas de Noruega. Sencillamente el paisaje que se vislumbra a través de la carretera es espectacular.

Como no podía ser de otra forma, uno de los motivos por los que hacíamos parada en Andenes era contratar un avistamiento de ballenas con Sea Whale Safari, pero cancelaron todas las salidas hasta 3-4 días más tarde por el viento y el estado de la mar. Hay 2 empresas que realizan esta actividad. La de Sea Whales Safari, sale en lanchas de máximo 12 personas y realizan un acercamiento respetuoso. La otra empresa utiliza barcos más grandes, creemos que más turística. Si tenéis pensado realizar un avistamiento de ballenas os recomendamos que reservéis con antelación, pues suelen llenarse.

Andenes

Nuestra primera sensación al caminar por las calles de Andenes fue preguntarnos dónde estaba la gente. Andenes es sin duda una ciudad «grande», para el tipo de población que nos estamos encontrando por la zona, y eso se nota en los servicios que presta, pero no nos cruzamos prácticamente con nadie por sus calles, parece que ha habido una apocalipsis zombie la noche anterior y no nos hemos dado cuenta.

Las primeras horas del día las dedicamos a pasear por las inmediaciones del faro, actualmente automatizado. Fue construido en 1859, siendo una infraestructura portuaria muy importante, al ser el faro más septentrional del país. Desde este punto es fácil observar muchos de los cientos de islotes que conforman esta área.

Como es habitual en nuestros viajes, parque infantil que vemos, parque en el que nos quedamos. Pasamos un buen rato en el parque de Andenes, que está compuesto por una araña y unas bolas de plástico para saltar de una a otra. El peque disfrutó de lo lindo.

Tras dar una vuelta por el pueblo, y volviendo ya a la camper, descubrimos la gran incógnita de esta localidad. El pueblo entero esta en la Bakeri! Y bueno, siguiendo el dicho de Donde fueres, haz lo que vieres, aprovechamos para hacer un alto y comprar pan y un cinnamon roll, que por supuesto no llega a la camper.

Extra: Cerca de Andenes se encuentra el Andoya Space Center, un centro de investigación y museo donde podrás encontrar mucha información sobre las auroras boreales, su precio es elevado. Destaca una proyección en 3d y el simulador de vuelo para buscar auroras. Nosotros no lo visitamos.

Bleik

Dejamos Andenes y nos dirigimos a Bleik, una pequeña población resguardada por unas colinas y que guarda una playa de arena blanca que parece casi ceniza. La estampa de la playa, con un color de aguas turquesa, salpicada por unas rocas negras y un bonito color verde en las montañas, te invita a bañarte y únicamente las bajas temperaturas que tenemos ese día nos lo impide. El lugar es precioso y pasamos la mañana jugando en la arena. Después de comer, no podemos evitar volver a bajar a la playa y damos un paseo entre las rocas y la arena.

En esta zona es posible realizar alguna ruta de senderismo de gran belleza que parten desde el pequeño aparcamiento donde estacionamos. Aunque nosotros no hicimos ninguna, recomendamos la subida a la cima de Matind, dónde hay unas vistas espectaculares de la costa. Aproximadamente a 6 kilómetros desde el aparcamiento, no obstante, buena parte del recorrido se puede realizar en coche por un camino, que nosotros evitamos dado el mal estado del mismo.

Frente a la Playa de Bleik, hay una isla triangular, conocida como Bleiksøya, que es una reserva natural y en la que habitan unas 80.000 parejas de frailecillos, además de otras especies. Si te interesa la avifauna se ofrecen safaris para visitar las colonias de aves marinas.

Dejamos Bleik y por la carretera FV976 (Ruta Panorámica), vamos tomando rumbo a través del archipiélago de Vesteralen hacia las Lofoten. Por esta carretera, a escasos kilómetros de Bleik hay bonitos apartaderos para pasar la noche, el lugar es mágico y apenas hay tráfico, sin duda merece la pena parar y hacer un alto en el camino. Nosotros, tras algunas paradas,  preferimos hacer kilómetros y pasar más tiempo en las Lofoten.

Día 7 Islas Lofoten: Ruta Djevelporten – Svolvaer

Las primeras horas de la mañana las empleamos en seguir recorriendo la carretera E10 camino de las Islas Lofoten. La E10 es la carretera principal que recorre el archipiélago de Vesteralen y las Lofoten, de Norte a Sur. A partir del puente de Raftsund es también Ruta Panorámica. Pronto empezamos a intuir los paisajes de las Lofoten, aunque la lluvia y la niebla no nos dejan ver muy bien esos colores maravillosos que prometen. Cruzamos un túnel de 6 km, la mayoría aquí, son de pago y están en mejores condiciones que otros de Noruega. También atravesamos uno bajo el mar. El recorrido por la carretera ofrece lugares mágicos y en algún momento abrumadores.

Svolvaer

Primera parada en las Islas Lofoten: Svolvaer, ciudad bien situada entre las montañas y el mar, siendo de las más grandes de las Lofoten, por lo que hay abundantes restaurantes y todo tipo de servicios, así como bonitas rutas de senderismo, motivo de nuestra parada.

En nuestra mente está realizar la Ruta de la Puerta del Infierno, Djevelporten, una ruta de 1,5 km de ida y lo mismo de vuelta, que por la poca distancia, nos parece sencilla, pero pronto descubrimos por qué la ruta está marcada como difícil, ya que en apenas 1 km asciendes los cerca de 500 metros de desnivel.

Además al primer tramo, formado por las famosas escaleras del Sherpa y de fuerte pendiente, le sigue una zona de grandes rocas que hay que ir sorteando y en algunos puntos escalar. Hemos tenido llovizna, viento, frio y y también hemos sudado de lo lindo en la subida, pero el esfuerzo bien merece la pena, ha sido un reto conseguido en familia en el que el peque iba sobrado y siempre nos esperaba. Para Marian además supuso gestionar sus miedos a las alturas y se hizo la famosa foto en la roca suspendida entre las montañas.

Tienes toda la información sobre la Ruta de Djevelporten en el siguiente enlace.

El aparcamiento de la ruta está a las afueras de la ciudad de Svolvaer, con un precio de los más caros (NOK 9 euros/3 horas), lo que nos parece un abuso, sobre todo al darnos cuenta que en las inmediaciones del aparcamiento podía haber sido sencillo aparcar y no pagar por este servicio.

Área de Autocaravanas de Svolvaer

Después de realizar la ruta nos acercamos al puerto de Svolvaer, para utilizar los servicios que se dan en el área de caravanas y darnos una merecida ducha. Antes de poner rumbo a nuestro siguiente destino (Henningsvaer) realizamos una compra en el súper.

Es importante mencionar que desde Svolvaer es posible contrata algunas excursiones interesantes como la visita al Trollfjord, donde te acercas a las águilas marinas. El fiordo del Troll (Trollfjord) es famoso por tener una anchura reducida de unos 800 metros, con montañas que ascienden hasta los 1100 metros de altura.

Henningsvær

Dormimos antes de llegar al pueblo de Henningsvær, en el primer semáforo antes del primer puente y donde una pequeña área permite el estacionamiento de unas 8/10 campers. Hemos tenido suerte, apenas queda un sitio que sin dudarlo ocupamos. Esa noche cenamos Salmon Noruego cocinado por Marian, sencillamente delicioso.

Como dato curioso es la primera noche que no dormimos solos, o prácticamente solos, como en el Norte de Noruega. Las Islas Lofoten son más turísticas, muchos aparcamientos son de pago, y otros muchos ponen cartel de aparcamiento privado, que lo entendemos, porque el volumen de vehículos acaba invadiendo las propiedades privadas, y a nadie le gusta tener turistas a todas horas delante de su casa.

Día 8 Islas Lofoten: Henningsvær – Haukland beach – Uttakleiv

Tras despertarnos, desayunamos tranquilamente y nos preparamos para visitar Henningsvær, un bonito pueblo disgregado en pequeños islotes que vas cruzando a través de sus puentes. La localidad es famosa por la cantidad de secaderos de pescado que afloran por sus inmediaciones. El pueblo está a poco más de 1 km de donde pasamos la noche. El peque de la casa decide recorrer la distancia andando y nos ponemos a ello. El paseo es agradable y cruzamos dos puentes elevados.

La mañana soleada se nota, y al llegar a la plaza del pueblo nos encontramos a prácticamente todos sus habitantes tomando el sol en la cafetería del lugar. Como la mayoría de los pueblos de las Lofoten, tiene una bonita estampa y paseamos por sus calles desde la zona portuaria hasta alcanzar el campo de futbol, en el último islote (esta es la zona ideal para aparcar, pues en todo el pueblo es casi imposible).

En la plaza conocemos una pareja formada por un cubano y una española que acaban de tener un hijo. Mantenemos una charla muy animada con ellos pues llevan tiempo viviendo en Noruega y nos comentan curiosidades del país.

El campo de futbol destaca por estar rodeado de secaderos de pescado, pero como en los otros que nos hemos ido cruzando, este año están vacíos (según el amigo cubano que conocimos en la plaza, el motivo es por la crisis del COVID, al cerrarse tantos restaurantes en Europa había poca exportación y se decidió parar este año.)

Haukland beach – Uttakleiv

Tras visitar el bonito pueblo comemos y ponemos rumbo a la playa de Haukland Beach, al lado de UttaKleiv -están unidos por un camino (4,5 km) que discurre por la costa que nosotros no realizamos, aunque creemos que es muy recomendable- Haukland Beach es una playa preciosa de arena blanca bañadas con aguas turquesas y montañas verdes que bajan hasta la misma costa. El lugar nos trae recuerdos de otros lugares paradisíacos, pero al salir de la camper el frío y la lluvia nos recuerdan que estamos por encima del Círculo Polar Ártico.

Como en la mayoría de los lugares más emblemáticos de estas Islas, el aparcamiento es de pago 40 NOK/6 horas. Tras pasar unas horas en la playa, en las que no puede faltar el castillo de arena (que fría está la arena), nos despedimos de esta maravillosa playa y nos vamos a buscar un lugar donde pasar la noche, con la vista puesta en la excursión del día siguiente.

Paramos a dormir en el Área de Servicio de Flakstad, con una playa muy bonita frente a una esplendida bahía de aguas verde azuladas, con nevadas cumbres árticas como telón de fondo. Por supuesto, el peque de la casa junto a su madre, no pierden la oportunidad de disfrutar de la arena en un entorno único… a mi me toca hoy cocinar.

Día 9 Islas Lofoten: Iglesia Flakstad– Excursión Kvalvika Beach – Å

La parada de anoche para dormir fue estratégica, pues teníamos interés en visitar la iglesia de madera de Flakstad, levantada en 1780, y restaurada un par de veces, la ultima en 1938. Le echamos un vistazo por fuera pues está cerrada, lo cual es una pena, porque por las fotos que hay en la puerta, su interior debe ser muy bonito. Enseguida ponemos rumbo a nuestro próximo destino…. La excursión de la playa de Kvalvika.

Al acercarnos a la ruta de senderismo, vemos que afloran aparcamientos de particulares en las diferentes granjas que vamos pasando. En todas te indican que la ruta se inicia desde su aparcamiento. Nosotros nos acercamos a la última granja que tiene un parquing habilitado y cuenta con baños. Creemos que es el más cercano de la playa de Kvalvika, aunque puede que un poco más empinado.

Tras aparcar y pagar 100 NOK por estacionar durante el día, nos preparamos la mochila y nos lanzamos a la aventura. También se puede pasar la noche, pagando otros 100 NOK.

Excursión Kvalvika Beach

La ruta de Kvalvika discurre en su mayor parte paralela a la de Riten, y tiene una mala señalización, por lo que hay que estar atentos. Con tiempo húmedo puede no ser aconsejable realizar la ruta con niños pequeños, o portamochilas, pues hay un descenso entre rocas donde es fácil resbalarse. No obstante aconsejamos esta excursión y es que la conocida Playa tiene ganada su fama, al tratarse de un bello paisaje con una extensa superficie de arena blanca y un pequeño riachuelo que lo atraviesa por un flanco y todo ello circundado por verdes montañas.  El lugar es ideal para bañarse después de la caminata y hacer, como no, un castillo de arena. Nosotros al tener un día con viento y bastante frío, desistimos de bañarnos, si bien unas pocas valientes y alguna que otra instagramer que posa para la ocasión se atreven a ello.

Tras comer y descansar iniciamos el camino de regreso, el ascenso del primer tramo discurre por una zona rocosa y con fango, por lo que es bastante cansado, aunque divertido. De vuelta ya en el aparcamiento buscamos información para visitar el pueblo de Nusfjord, si bien desistimos de la idea al comprobar que hay que pagar entrada por visitar el pueblo, lo que nos da la sensación de que se ha convertido en un parque temático.

Pueblo de Å

Así que rehacemos el planning y ponemos rumbo al pueblo de Å, en el sur de las Islas Lofoten. La visita a Å fue una de las mejores experiencias de las Lofoten, y en ello tuvo mucho que ver la charla que mantuvimos con un pescador sueco que nos encontramos en el puerto. Tras recorrernos esta pequeña localidad, que como en la mayoría de las poblaciones de las islas son de bonita estampa pero desangelados al recorrer sus calles, decidimos acercarnos al espigón, pues pensábamos que habría una bonita foto.

Por el camino tuvimos la suerte de encontrarnos con los pescadores del pueblo, que acababan de llegar y estaban limpiando el pescado en un porche de madera cerca de las embarcaciones. Animados por ver a tanta gente junta (hasta el momento no nos habíamos cruzado con nadie), decidimos acercarnos y ver como trabajaban. Uno de los pescadores, un sueco que trabajaba en Noruega, empezó a hacerle bromas al peque y ahí comenzó una bonita charla, en la que, entre otras cosas, nos contó que estaba allí por motivos de trabajo y que a su hija no le gustaba el pescado. Fue una bonita experiencia.

Tras despedirnos del pescador, nos acercamos al espigón y disfrutamos de un bonito atardecer. Å, había sido todo un acierto.

Día 10 Islas Lofoten: Visita de Hamnoy, Sakrisøya, Reine y ferry a Bodo.

Último día en las Islas Lofoten, a las 20:30 tenemos que tomar desde el puerto de Moskenes un Ferry para Bodo, la Noruega continental, así que decidimos dedicar el día a recorrernos los pequeños pueblos de la última Isla de Lofoten, en realidad archipiélago. Recorrimos Hamnoy, Sakrisøy y Reine.

Lo cierto es que la mayoría de dichas poblaciones se han convertido en resorts, en donde se han construido las típicas cabañas de pescadores, conocidas como Rorbuer y algunas de las viviendas o construcciones más emblemáticas del pueblo, actualmente se han reacondicionado como recepción del complejo, lo que le resta autenticidad. A pesar de ello, tienen una estampa bonita y si decides visitarlas, tienes que tener en cuenta que al recibir tantos visitantes, la búsqueda de un aparcamiento puede ser todo un reto.

Tras recorrernos los pueblos intentamos utilizar la lavandería del camping de Moskenes, pero únicamente era para clientes, así que pronto nos pusimos en la fila del Ferry, allí comimos y cenamos y a las 20:30 pusimos rumbo a Bodo. En total 3:15 minutos de trayecto. Tras llegar a Bodo, pasada la medianoche buscamos el primer aparcamiento cerca del puerto para dormir. Muy ruidoso.

Es importante tener en cuenta los horarios de los Ferrys: A partir del 23 de agosto el número de salidas disminuye, pasando de 4 a 2 al día, por lo que si no reservas con antelación te recomendamos que llegues con tiempo, ya que se suele llenar.

Día 11 – 12 – 13: Trayecto Bodo – Sur de Noruega (Vinufossen -Atlantic Ocean Road-Trollstingen)

Tras pasar un noche en el ruidoso aparcamiento del puerto de Bodo, nos encaminamos al Sur de Noruega, con fama de ser un paraíso en verano. Nosotros ya llegamos un poco tarde, pues estamos a punto de finalizar el mes de agosto, pero confiamos igualmente con encontrarnos con un mar radiante y bonitos cielos azules. De momento, el tiempo ha sido benigno con nosotros, aunque todo indica que en el futuro inmediato no lo va a ser tanto.  Los primeros dos días no deja de llover ni un minuto y no hacemos otra cosa que echar millas, nos levantamos pronto, desayunamos y a la carretera, parando solo para comer y estirar las piernas. Lo hacemos por la carretera principal, la E6, bajando de Bodo a Geiranger.

Hay que destacar que desde Bodo, a través de un desvió alternativo a la E6, parte una Ruta Panorámica con una impresionante vista del océano y el archipiélago, la conocida carretera Helgelandskysten. Es sin duda una ruta maravillosa, pero es necesario tomar unos 6 ferrys lo que conlleva destinar mucho tiempo a realizarla…nosotros desistimos de tomar el desvio.

Las carreteras son lentas, con velocidades máximas de 90 y muchos tramos de 70. Nos encontramos con camiones que van a mayor velocidad, y no es extraño que hagan luces o incluso que piten a aquellos conductores que van a la velocidad máxima permitida. Así que paciencia y a no dejarse impresionar por esos monstruos de la carretera.

Por el camino pasamos por el Artic Center, un centro que por las reseñas de los visitantes parece ser más una turistada que otra cosa, destacando la tienda de souvenirs y la comida. Tras leer que tienen animales disecados decidimos no entrar.

Vinufossen

Después de dos días conduciendo bajo la lluvia, el tercer día nos encontramos ya cerca de la zona de Geiranger. La lluvia ha comenzado a remitir, así que tomamos un desvío para acercarnos a la cascada de Vinufossen. No obstante, las continuas precipitaciones que hemos tenido estos días han desbordado el río de la propia cascada y han dejado el camino impracticable, así que con un poco de pena desistimos de hacer la ruta y continuamos con el camino. Esa noche dormimos en un pequeño camping familiar y aprovechamos para hacer la colada y ducharnos. El camping está ubicado a pie de playa bordeado por un río, el lugar es precioso aunque no podemos disfrutarlo mucho.

Atlantic Ocean Road

Al día siguiente nos levantamos, y ponemos rumbo a la la Atlantic Ocean Road. Una carretera que se ha convertido en un punto de atracción turística al discurrir atravesando distintos islotes de la costa noruega. La carretera está integrada dentro de la Ruta Panorámica Atlanterhavsvegen. La forma de alguno de sus puentes que se arquean entre los islotes y los arrecifes son muy fotogénicas y con el tiempo ha ido atrayendo más y más turistas. Lo cierto es que los ingenieros diseñaron un carretera espectacular y en cierto modo artística. Atravesarla es toda un experiencia, tierra, mar y aire se mezclan en sus apenas 8 kilómetros y sin duda, en días de tormenta debe ser toda una aventura. Hay carteles informativos en cada islote que explican la historia de esta zona pesquera.

Trollstingen

Por la tarde, después de comer nos dirigimos a nuestro último destino del día, Trollstingen. Otra famosa carretera y Ruta Panorámica que asciende zigzagueante por la montaña entre una cascada, toda una experiencia que te impactará. Estamos en tierras de Trolls y eso se nota, a lo largo de la carretera se observan de tanto en tanto figuras o alguna señal de peligro por la presencia de Trolls. Se tardaron 8 años años en su construcción y sirvió de paso para cazadores y ganaderos. Hoy el lugar es un punto de interés turístico y tras superar 11 curvas cerradas con una pendiente del 10%, se llega a un mirador que es una obra de arte, integrado en el paisaje y diseñado para disfrutar de las vistas y de la fuerza de la naturaleza. Al llegar a última hora de la tarde disfrutamos del lugar completamente solos.

Esa noche dormimos en el parquing de Trollstingen.

Día 14: Trollstingen – Gudbrandsjuvet – ØrnesvingenGeiranger

Tras desayunar iniciamos ruta a Geiranger. El recorrido lo realizamos por la Ruta Panorámica Geiranger – Trollstingen y mientras descendemos por la carretera 63, se nos cruzan continuamente ovejas, tantas que la bautizamos como la carretera de las ovejas.  El paisaje es espectacular, con montañas y frondosos valles salpicados de granjas. Las paradas para disfrutar del entorno es algo obligado. Hacemos una parada en el punto de interés Gudbrandsjuvet. Una preciosa cascada de agua que puede observarse desde una pasarela metálica que discurre por encima. Mas adelante paramos en el Mirador del Águila, Ørnesvingen, donde disfrutamos de una bonita vista del Fiordo de Geiranger y de la población. Tras disfrutar de la vista descendemos por la Carretera del Águila hasta alcanzar Geiranger.

Geiranger

Geiranger es un lugar muy turístico y no es para menos, su fiordo esta declarado Patrimonio de la Unesco tanto por su belleza (alberga algunas de las cascadas más bonitas de Noruega;  Siete hermanas, el Pretendiente y el Velo Nupcial) como por ser un ejemplo perfecto de este enclave natural. En el fiordo fondean 3 cruceros que han llenado las calles de Geiranger de turistas.

Ese día tenemos programado una ruta que finalmente no hacemos, son 8 kilómetros con mas de 500 metros de desnivel, se nos ha hecho un poco tarde, además tenemos pensado hacer un trekking en un par de días por un glaciar y preferimos reservarnos.

Pasamos al plan b, recorrer el fiordo…nos acercamos al puerto, preguntamos en uno de los puestos en el que trabajan casualmente 2 españoles y cuando nos dicen que si preferimos una lancha rápida o un recorrido más tranquilo, el peque lo tiene claro… Lancha rápida. En total 120 euros por 50 minutos de recorrido a través del Fiordo, toda una experiencia que recomendamos. Nosotros tuvimos la suerte de ser prácticamente los únicos en subir a la lancha, ya que solo montó una pareja de alemanes. El peque puso una cara de felicidad cuando la lancha iba a toda velocidad que recordaremos siempre. Uno de los mejores momentos fue cuando nos acercamos a una cascada que caía desde lo alto de la montaña, casi podíamos beber de ella.

Después de la experiencia por el fiordo dedicamos el final de la tarde a visitar el pueblo y a hacer un recorrido por una escalera metálica que asciende paralela a la cascada de Storfossen, desde el centro de Gerianger a Heritage Center. En total poco más de 2 kilómetros entra la ida y la vuelta que recomendamos por su belleza.

Pernocta en Geiranger

Hacemos noche en el parquing de Fjordsenter.

Día 15: Mirador Flydalsjuvet – Mirador Dalsnibba – Briksdalsbreen

Hoy tenemos previsto dedicar la  mañana a visitar 2 miradores del fiordo de Geiranger. Nada más desayunar nos dirigimos al más cercano, el Mirador de Flydalsjuvet. Mientras ascendemos por la carretera nos damos cuenta que se esta disputando una prueba deportiva que nos va a acompañar a lo largo de toda la mañana.

El mirador de Flydalsjuvet te proporciona una bonita vista del Fiordo de Geiranger y del pueblo. Justo cuando vamos a irnos, nos damos cuenta que la organización de la carrera ha previsto el final de una etapa en el mirador y han instalado una especie de entrada de madera con las palabras meta en la parte de arriba. La camper no pasa por allí, le preguntamos al organizador y nos indica que en breve nos permitirán pasar. A los 5 minutos y de manera muy diligente nos hace una señal y rápidamente salimos.

Mirador Dalsnibba

Conforme ascendemos por la carretera vamos descubriendo que la organización ha cerrado algunos tramos, pero que por suerte no nos afectan…poco dura el idilio con la organización. Justo en la entrada de la carretera que te lleva al Mirador de Dalsnibba, se ha instalado una barrera que nos impide el paso, pues la prueba finaliza en dicho lugar. Nos indican que la carretera permanecerá cerrada casi 3 horas. Lo que en un principio nos provoca tristeza y frustración, pronto se tornará alegría. Decidimos bajar a Hjelle y dejar el mirador para más tarde, pero de camino, a tan solo 5 minutos del corte de la carretera, un descansadero se anuncia un lugar fantástico para parar, descansar, comer y disfrutar de su maravilloso paisaje, un entorno dominado por un lago de aguas cristalinas y de color esmeralda, Djupvatnet.

Después de comer ahora sí, visitamos el Mirador de Dalsnibba o Geiranger Skywalk. La entrada a la carretera tiene una caseta de peaje que te cobra 25 euros. Creemos que merece la pena, las vistas a sus 1.500 mts de altitud son espectaculares y te permiten para un buen rato observando y sacándote alguna foto.

Briksdalsbreen

Ya por la tarde y con la mira puesta en la excursión del  día siguiente ponemos rumbo a Briksdalsbreen. Por el camino visitamos la cascada Øvstefoss, que cuenta con un sendero que discurre paralelo a la caída de agua, toda una experiencia. También hacemos parada en Hjelle, un bonito pueblo donde aprovechamos para merendar junto a un precioso lago llamado Oppstrynsvatn.

Hoy dormimos en un área de descanso de la carretera FV724, camino del glaciar y a pies del lago Oldevatnet. El lago tiene aguas glaciares que le dan un color especial, de fondo tenemos Briksdalsbreen, que nos anuncia lo extraordinario del próximo día. Junto a nosotros ya hay estacionadas algunas campers y entablamos conversación con una chica holandesa muy simpática, llamada Kristhal. La charla es amena y nos enamora su plan de recorrer el país a lo largo de 3 meses.

Día 16: Visita Glaciar Briksdalbreen

Tras desayunar con las fabulosas vistas del lago Oldevatnet con el glaciar de fondo, nos dirigimos al aparcamiento de Briksdalbreen, desde donde iniciaremos la ruta que tenemos prevista para hoy. El aparcamiento es de pago: 75 NOK por el día y 180 NOK pasar la noche.

La Ruta de Briksdalbreen presenta un recorrido agradable, pero es muy turística. Entre la ida y la vuelta son aproximadamente 5km. No obstante, también existe la posibilidad de subir con unos vehículos llamados Trolls-car, que realizan la mayor parte del camino.

Para nosotros fue una ruta muy entretenida y llevadera, a lo largo del camino hay unos carteles que te van poniendo curiosidades del glaciar, de la formación de los fiordos y de como ha ido variando el frente del glaciar en los últimos siglos. A medio camino hay unos columpios que son la alegría del peque de la casa, y que es parada obligatoria 😛. El final del recorrido está delimitado por una valla caída, que indica que no se atraviese por peligro de derrumbe del glaciar. Y es que según nos dijeron, Briksdalbreen tiene una grietas que no son seguras e impiden su visita. El glaciar se encuentra allí, a unos 200 metros y aunque maravillados por su belleza nos deja con las ganas de estar mas cerca. Ese sueño lo cumpliremos al día siguiente.

Después de realizar la ruta comemos y ponemos rumbo a Nigardsbreen, al día siguiente nos espera una excursión por un glaciar.

Día 17: Visita Glaciar Nigardsbreen

En nuestro viaje a Islandia no pudimos visitar un glaciar por la edad del peque de la casa, así que estando nuevamente en tierras heladas, no podíamos dejar la ocasión. Conocedores de la imposibilidad de poner un pie en el glaciar de Briksdalbreen, reservamos una excursión con la empresa especializada ICETROLL. Tras acudir al punto de encuentro y explicarnos las medidas de seguridad, ponemos rumbo a Nigardsbreen.

El glaciar Nigardsbreen se localiza en la parte más interna del valle Jostedalen. La vista del hielo entre las imponentes montañas es abrumadora. Se ha convertido en un glaciar muy popular por su facilidad en el acceso y su seguridad.

La excursión que contratamos consta de un trayecto en lancha por el lago Styggevatnet hasta la lengua del glaciar, donde nos ponemos los crampones, arneses de escalada, cuerdas y por fin el guía nos dirige al interior del glaciar. El recorrido es un agradable paseo de aproximadamente 2 kilómetros en el que te muestran y te explican algunas zonas interesantes. Fue una gran experiencia de un entorno mágico, con hielo azul en todo su esplendor…seguro que no lo olvidaremos.

Después de realizar la excursión y con la idea de realizar el mayor número posible de kilómetros, nos dirigimos hacia Bergen. Por el camino pasamos por el Fiordo de los Sueños, Sognefjorden, y visitamos la iglesia de madera de Borgund. Un templo cristiano medieval construido en el siglo XII íntegramente en madera, antes muy comunes en el norte de Europa y ahora confinadas exclusivamente en Noruega. Llegamos al atardecer, y su aspecto nos cautivó a toda la familia, para nosotros en una visita muy recomendable.

Dormimos en un área de descanso en la carretera turística de Borgund 630, preciosa, donde pasamos una noche tranquila.

Día 18: Carretera camino de Bergen – Stegastein

El día de hoy lo dedicamos a recorrer la distancia entre Borgund y Bergen. Aquí se presentan dos posibilidades, o recorrer una carretera preciosa, la  FV243 –Ruta Panorámica Aurlandsfjellet– ,que únicamente está abierta en verano y conecta con el Mirador de Stegastein, o pasar por el túnel más largo de Noruega, de más de 24 kilómetros. El peque tiene ilusión por el túnel y finalmente es el elegido.

Nuevamente pasamos por el fiordo de los sueños y hacemos parada en la población de Gudvangen donde aprovechamos para comer y ducharnos, ya que hay duchas gratuitas. La ciudad es un núcleo de comunicación y se encuentra en el inicio de un ramal del fiordo de los sueños (Naeroyfjord) que tiene una bonita estampa.

Después de comer proseguimos el descenso con las miras puestas en el Mirador de Stegastein, al cual se accede por una sinuosa y estrecha carretera desde la población de Aurlandsvangen. La carretera tiene un desnivel cercano al 10 % y algunos tramos complicados, pero se puede hacer perfectamente. Eso si, el mirador cuenta con pocas plazas de aparcamiento. Desde el mirador, de bonito diseño, se aprecia una vista que merece mucho la pena, sobre todo en días despejados.

Después del mirador hacemos parada en la bakeri del pueblo donde compramos pan y dulces y proseguimos el camino a Bergen.

Al final de la tarde aparcamos en un aparcamiento pequeño en una urbanización cercana a Bergen. Mientras Marian y Martín salen a visitar una pequeña cala, preparo la cena y me abro una cerveza.

Día 19: Bergen

Tras despertarnos y desayunar nos acercamos a Bergen. En un primer momento aparcamos en un parquing que según Park4night es gratuito, pronto nos damos cuenta de que la información es errónea. Al poco de aparcar y empezar a preparar la mochila, veo como se aproxima un coche del que baja una persona con gorra azul, saca un móvil y se acerca para escanear la matricula, sin pensármelo dos veces y en calcetines abro la puerta y bajo de la furgoneta de un salto, mientras pronuncio como puedo Good morning…tras la sorpresa inicial le pregunto si está todo correcto y me advierte que es un parquing privado y que iba a ponernos una multa, tras explicarle que pensábamos que era gratuito nos indica que si nos vamos pronto no hay problema.

Aparcamiento en Bergen

Finalmente aparcamos en el aparcamiento del Puerto, solo se permite estacionar 5 horas (16 €) , así que nos organizamos e iniciamos la visita de esta bella localidad. En el siguiente post te contamos que ver en Bergen en un día (próximamente).

De la visita creemos que es imprescindible callejear por el barrio histórico de Bryggen (protegido por la UNESCO) y por su puerto, importante sede de la Liga Hanseática durante 400 años. Como siempre, callejear es un placer, y más si el Sol brilla en lo alto.

Bergen está repleta de bonitas calles, nos enamoraron Kong Oscars Gate, Hollenergaten y Skostredet. Sin duda el gran tesoro desconocido de Bergen se encuentra en el barrio de Nordnes, un barrio de calles empedradas y casas de colores, donde todavía el turismo masivo no ha hecho mucho acto de presencia, apenas hay tiendas, restaurantes y la gente que te encuentras son los propios locales. Si como a nosotros te entra un poco de hambre, hay dos opciones o acudir al Fisketorget (mercado de pescado) o algo más turístico, hacerlo en los puestecitos de comida que están enfrente del puerto (un lugareño nos dijo que son pocos los Noruegos que comen allí, de hecho cuando pasamos estaba lleno de turistas).

Bergen nos pareció una bonita ciudad, tiene unos barrios encantadores y Bryggen es un lugar especial. Los últimos minutos en Bergen los aprovechamos para visitar el mercado de pescado, donde no podemos evitar comprar Salmon fresco, Sushi, pan y dulces.

Camino de Preikestolen: Cascadas Steinsdalsfossen y Skjervsfossen

Tras reordenar todo en la furgoneta ponemos rumbo a Preikestolen, si bien nos desviamos de la ruta más rápida  para visitar las cascadas de Steinsdalsfossen y Skjervsfossen, donde haremos noche. Este desvío también nos permite disfrutar de la Ruta Panorámica de Hardanger, famosa por discurrir entre fiordos, montañas, cascadas y glaciares.

La cascada de Steinsdalsfossen es una de las más populares en Noruega, y es que puedes caminar por detrás de ella sin mojarte. El salto de agua tiene una caída de unos 50 metros y la estampa con agua es espectacular.

La cascada de Skjervsfossen te sorprenderá, se ha instalado una red de caminos, escaleras y miradores para disfrutar de este salto de agua con una caída de más de 150 metros. La estampa desde abajo del todo es maravillosa.

Día 20: Camino de Preikestolen (Día de Cascadas)

El día 20 lo dedicamos a continuar descendiendo hacia Preikestolen. Lo hacemos continuando por la Ruta Panorámica  Hardanger y aprovechamos para visitar las cascadas de Voringsfossen, Tjornadalsfossen, Vidfoss y Latefossen.

Todas las cascadas son bonitas, pero si vas justo de tiempo y a nuestro parecer, la que más merece la pena es Voringsfossen (182 metros de caída), sencillamente espectacular y dotada de una senda con miradores que te permiten disfrutar cada rincón de este paraje natural. Sin duda la estructura metálica que atraviesa el cañón es todo un reto para las personas con miedo a las alturas.

Otra cascada interesante es Latefossen, cascadas gemelas de bonita estampa que vierten sus aguas bajando por la montaña. Eso sí, se encuentra muy cerca de la carretera.

Continuamos descendiendo por la Ruta Panorámica Ryfylke, una carretera llena de contrastes, con montañas altas, profundos fiordos y zonas con vegetación abrumadora. Atravesamos tramos muy bonitos, en ocasiones parece una carretera de postal. Hacemos noche en un apartadero en medio de la nada (no siempre la camperlife es de postal 🙄).

Día 21: Preikestolen

Tenemos muchas ganas de nuestra próxima excursión, así que nos levantamos pronto e iniciamos el descenso. Tras tomar un Ferry, alcanzamos Preikestolen a las 12 de la mañana y después de organizarnos iniciamos el ascenso a uno de los iconos de Noruega. A nosotros nos encantó la ruta y la sensación de vértigo que desprende su final y creemos que es visita obligada de este país.

No consideramos que sea una excursión difícil, lo más duro son los 2 primeros kilómetros, pero tienen llanos que dan un respiro. En total son unos 8 km entre la ida y la vuelta. El aparcamiento tiene un coste de 25 euros.

En el siguiente Post te contamos las características del recorrido al famoso Púlpito de Noruega.

Por la tarde hacemos parada en una área de descanso donde nos duchamos y hacemos noche. Al día siguiente nos dirigiremos a Oslo.

Día 22: Camino a Oslo

Dedicamos el día en recorrer la distancia entre Preikestolen y Oslo. Pasamos por la población de Dalen, que es un puerto de montaña y tiene unas vistas preciosas. Se nota que nos estamos acercando a la capital. De camino a Oslo pasamos por áreas que concentran un fuerte turismo noruego.

Días 23 y 24: Visita de Oslo

No siempre visitamos la capital de los países que recorremos. En los últimos años, la naturaleza nos tira más que las ciudades y como el tiempo es limitado, suelen caer del planning las grandes urbes, pero en esta ocasión decidimos acercarnos a conocer Oslo. En total le dedicamos un día y medio, pero creemos que son necesarios un mínimo de 3 días. Si tienes pensado entrar a museos y exprimir el transporte público merece la pena comprar la Oslo Pass, aunque te obliga a visitar todo un poco acelerado.

De la visita de Oslo nos encantó como siempre pasear por sus calles y disfrutar de un café en alguna de sus bakeris. En uno de esos paseos nos acercamos a conocer el Palacio Real, haciéndolo coincidir con el cambio de guardia. También visitamos el Ayuntamiento, el Parlamento, el casco histórico, la Opera y la fortaleza de Akershus.

Museos

Entre los museos de la ciudad destacamos el museo de barcos vikingo, dónde se encuentran 3 barcos originales vikingos así como una serie de objetos de gran valor histórico y el Museo Fram, simplemente espectacular. En el museo Fram pudimos entrar dentro del mismísimo barco Fram, que tantas expediciones polares hizo. Está tan bien recreado, que crees que vives la experiencia de una de sus expediciones. Para los amantes de los fósiles, el Museo de Historia Natural cuenta con un esqueleto del Tiranosaurio Rex, entre otros, así como reproducciones de muchos de los hábitat naturales presentes en nuestro planeta (tenemos que decir que los animales que aparecen son disecados, si lo hubiéramos sabido no habríamos entrado). No pudimos visitar el Museo Munch por falta de tiempo, una pena.

Justo al lado de donde dormíamos se encontraba el Vigelandsparken, con su famoso monolito formado por 121 figuras humanas y que recomendamos dedicarle un tiempo para pasear tranquilamente, ya que cuenta con 52 ha y tiene unas 57 esculturas de bronce repartidas por él.

En el siguiente artículo puedes leer el Que ver en Oslo en 2 días (próximamente).

El segundo día tras comer ponernos rumbo a Larvik, donde tenemos previsto embarcarnos en un Ferry que nos traslade a Dinamarca, desde donde iniciaremos la vuelta España. Hacemos noche en la propia fila del Ferry, esto es glamour total 😂.

Día 25: Larvik – Hirtshals

A la mañana siguiente, a las 6:00 am nos despiertan unos golpes en la furgoneta. El check-in del ferry ha comenzado, comprueban la reserva y accedemos al interior de la zona de carga todavía en pijama. En apenas 10 minutos nos vestimos, y entramos dentro del ferry. A las 8 sale con destino a Hirtshals, nuestro viaje por tierras Noruegas ha finalizado.

Mapa lugares mencionados en Ruta por Noruega en Camper, Autocaravana o Coche

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