Adéntrate en un territorio mágico, envuelto por la majestuosidad de su paisaje y la belleza de sus pueblos. La Tinença de Benifassà te seducirá desde el primer instante y no querrás marcharte de allí. Descubre en el siguiente artículo Qué ver en la Tinença de Benifassà y los mil y un planes que podrás hacer.

La Tinença de Benifassà

La Tinença de Benifassà es una subcomarca valenciana que se encuentra en la provincia de Castellón, lindando con Cataluña y Aragón. En 2006 parte de su territorio fue declarado Parque Natural, al reconocerse la importancia del Patrimonio Natural y Cultural que albergaba.

En este territorio nos encontraremos con bonitos pueblos en un entorno único, rodeado de lugares mágicos como el Portell de l’Infern y el Salt de Robert. Si además te gustan las experiencias al aire libre, la comarca ofrece una gran variedad de actividades, desde rutas de senderismo, a paseos en canoas por el embalse de Ulldecona. Sin duda un escenario de película para una escapada de 3 o 4 días.

¿Cómo llegar a la Tinença de Benifassà?

Aunque hay opciones de transporte público, la mejor manera de llegar y visitar la Tinença es en vehículo propio, lo que te permitirá aprovechar al máximo este territorio. Una vez dejada la autopista AP7, la zona está conectada por serpenteantes carreteras comarcales, que aunque no son muchos kilómetros, dedicas más tiempo en recorrerlas. Desde Valencia se tarda aproximadamente unas 2 horas, cerca de 3 h desde Barcelona y algo menos desde Zaragoza.

¿Qué ver y hacer en la Tinença de Benifassà?

La Tinença es un impresionante territorio de montañas, que alberga rincones mágicos y pueblos encantadores. La zona presume de naturaleza abrumadora y poco transitada, una gran biodiversidad y una rica gastronomía. Aquí encontrarás un rico Patrimonio Cultural repleto de tesoros como las pinturas rupestres de la Cova del Rossegadors, el poblado íbero La Morranda o el popular Jardí de Peter.  En el siguiente artículo te contamos desde nuestra experiencia, aquellos lugares más reseñables para una visita de 3 o 4 días, para que te lleves una buena impresión de la zona y estés deseando volver.

Pueblos y Lugares de la Tinença

Si algo tiene la Tinença son pueblos encantadores por los que pasear y pararte a contemplar sus casas de piedra o sus bonitas iglesias.

La Pobla de Benifassà

La Pobla de Benifassà es el mayor pueblo de la zona, aunque apenas cuenta con un centenar de vecinos fuera de temporada.  De gran belleza, se asienta entre el barranco de Bel y el de la Font d’Enròs, rodeado de montañas y campos de cultivo. Sin duda, nada más llegar te das cuenta de la importancia que tiene esta localidad para el conjunto del territorio, pues cuenta con los servicios básicos mínimos necesarios para atender a la población, como la farmacia o el consultorio médico. También se aprecian alojamientos rurales y restaurantes.

Del pueblo destacan la iglesia de la Asunción, situada en la cumbre más alta de la población y la Lonja, incluida en los bajos del actual edificio del Ayuntamiento, pero sin duda, la Pobla es un lugar para disfrutar de largos paseos por sus calles, apreciando la belleza de algunas de sus casas y fotogénicas puertas, algunas pintadas de llamativos colores, así como hacer un alto en los innumerables bellos rincones que alberga.

Por mi parte, siempre recordaré la localidad por ser el lugar donde me cargué el toldo de la Camper, apenas la teníamos unos meses y ya comenzaba yo con las reformas😁…Al cruzarnos en una calle estrecha con otro vehículo me arrimé demasiado a un balcón, no conté con el extra de espacio que requiere el toldo y plas, allí se quedó… fue el espectáculo de la gente que almorzaba en un bar cercano, que hicieron la mañana. Mientras esperaba la asistencia del seguro, un señor mayor se acercó y tras preguntarme qué había pasado y verme preocupado, me dijo la frase que necesitaba en ese momento… Paciencia i avant (estoy pensando en tatuármela). Por suerte, Marian y el peque aprovecharon el tiempo de espera para visitar el Jardí de Peter.

El Jardí de Peter.

Muy cerca de la Pobla de Benifassà -no llega a un kilometro- se encuentra el Jardí de Peter.

Un espacio ideado por Peter Buch, un artista alemán que entusiasmado con el paisaje de la Tinença compró los terrenos para crear un lugar de gran fantasía integrado en la naturaleza. Su modo de expresión artística se puede atribuir al movimiento “Art Brut” y lo ha realizado y financiado el mismo. La obra continua viva y al peque le gustó recorrer sus recovecos. El precio de la visita son 3,5 €.

El Monasterio de Santa María de Benifassà

A unos 10 minutos en coche de la Pobla de Benifassà, se encuentra uno de los conjuntos monumentales más antiguos de la Comunidad Valenciana y por supuesto el más emblemático de la zona. Por si eso fuera poco, seguro que te impresiona saber que su construcción fue ordenada por el mismísimo Jaume I. Toda una joya artística y ejemplo de la arquitectura gótica.

Del edificio podemos destacar su Puerta Real, de traza románica, el Claustro, de planta cuadrada y de estilo gótico y la Iglesia, con un excepcional ábside que mantiene los ventanales góticos.

Si piensas visitarlo has de tener en cuenta que únicamente es posible los jueves de las 13 a las 15 horas. Nosotros no tuvimos la dicha y nos conformamos con contemplarlo desde lejos.

Fredes

Fredes es un bonito y pequeño pueblo rodeado de un paisaje que te cautivará al recorrerlo. No es casualidad que desde esta localidad partan una gran cantidad de caminos y senderos que se introducen en la espesura de los bosques que la envuelven, ni que desde allí, se inicie una de las rutas más emblemáticas de la zona, el Portell de l’Infern i Salt de Robert, una ruta de unos 10 km con algunas fuertes subidas que a nosotros nos fascinó y que te recomendamos.

Para las personas que accedan en Camper o Autocaravana, el pueblo cuenta con una amplia explanada nivelada para estacionar y hacer noche, aunque no dispone de servicio alguno, si bien hay una fuente de agua en la entrada del pueblo. Cuando dormimos nosotros despertamos al día siguiente con las vacas pastando.

El Ballestar

El pueblo de Ballestar se vislumbra fácilmente, ya que se encuentra situado encima de un cerro. De bonita estampa, parece que te este pidiendo a gritos que vayas a visitarlo y no es para menos, seguramente el pueblo más bonito del lugar (desde nuestro punto de vista) y claro ejemplo de la arquitectura popular de la comarca.

Restaurado en los últimos años, es un placer pasear por sus calles empedradas y recorrer los mil y un rincones de gran belleza que alberga. La población está presidida por la Iglesia Parroquial San Salvador.

Autocaravanas o Campers: Ballestar cuenta con 2 amplios aparcamientos nivelados de grava en la entrada del pueblo. No dispone de servicios, si bien están iluminados. Nosotros hicimos una noche y todo fue bien hasta que llegaron algunas personas con ganas de fiesta, lo malo es que no estábamos invitados y su música nos molestó las primeras horas de la noche.

Extra: Si te gusta la historia, quizá te apetezca visitar el poblado íbero la Morranda, a tan solo 2 kilómetros del pueblo y fácil de acceder en una ruta señalizada de senderismo que parte del mismo Ballestar. Dicha ruta comparte senda con otro recorrido de gran belleza, los Estrets.

El Boixar

Otra pequeña y pintoresca población ubicada en el corazón del Parque Natural de la Tinença y que sin duda, su visita te invitará a relajarte y a disfrutar de la tranquilidad que se respira a cada palmo.

Otros pueblos de la Tinença que no pudimos visitar pero que sin duda es recomendable hacerlo si dispones de tiempo son:

Castell de Cabres

Con apenas 15 habitantes, es el municipio menos poblado de la Comunitat Valenciana. Destaca la Fuente de la Vila, con bellos arcos de inspiración románica, la iglesia parroquial San Lorenzo y la Ermita de San Cristobal, a unos 5 kilómetros de la población.

Coratxà

El pueblo más alto de la Tinença de Benifassà y uno de los más altos de la Comunitat Valenciana. Como dato curioso, esta localidad cuenta con una plaza muy amplia, debido a que el pueblo entero fue destruido por las tropas francesas de Felipe IV en esl siglo XVIII.

Bel

Envuelto en un entorno natural de gran belleza, Bel es un pequeño pueblo donde podemos destacar la iglesia de San Jaume, de estilo románico.

Actividades y Excursiones

Uno de los motivos por los que visitamos la Tinença fue atraídos por la esencia a naturaleza que se respira en todo su territorio, con lugares únicos de gran belleza. Repleto de caminos y senderos, te contamos aquellas rutas que realizamos nosotros, pero no dejes de preguntar a los vecinos de la zona por otros lugares, que seguro guardan algún tesoro por descubrir.

Visitar el Embalse de Ulldecona

Construido en la década de los 70 a través de la financiación de los labradores de Ulldecona (hecho por el que se le da el nombre), este lugar constituye actualmente un lugar de gran interés por la belleza de su entorno, ser el lugar desde el que parten preciosas rutas de senderismo, y por el hecho de poder practicar actividades acuáticas en sus aguas (se reservan en el establecimiento turístico Molí l’Abad).

Una ruta de senderismo de gran belleza y que te permite tener una vista panorámica del embalse, es la denominada ruta azul, de unos 6 kilómetros aproximadamente y de fácil realización, ya que apenas cuenta con desnivel. A nosotros nos encantó pasear por las laderas cubiertas de vegetación del embalse, así como disfrutar de las vistas desde lo más alto.

La ruta se inicia en el área recreativa Umbrias de Benifassà. En dicha área es posible estacionar la autocaravana o camper, si bien tiene una pronunciada bajada. Si vas en temporada turística, es mejor que accedas pronto.

Cerca del embalse también es posible visitar las pinturas rupestres de la Cova dels Rossegadors, declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1998. Si estas interesado has de reservar a través de la Oficina de Turismo ubicada en la calle Major, 10 de La Pobla de Benifassà. Puedes hacer uso del teléfono 977 729 036  o el correo electrónico [email protected]

Ruta de Senderismo Portell de l’Infern i Salt de Robert

Si solo dispones de tiempo para realizar una ruta de senderismo por la zona, sin duda ésta ha de ser la elegida. Un recorrido a través de las montañas donde la espectacularidad de su orografía te abrumará.

En el post de Que ver en la Tinença, creemos que es uno de los recorridos más impresionantes de la Tinença, con la grandiosidad de un salvaje desfiladero entre las montañas, el paseo entre frondosos bosques de pinos y la magia de una hermosa cascada como punto final. Si quieres más información sobre la ruta, te dejamos el siguiente enlace.

La Tinença de Benifassà en Camper

La Tinença no ha apostado de momento por este tipo de turismo, si bien las poblaciones de Fredes y el Ballestar cuentan con grandes aparcamientos nivelados que permiten el estacionamiento de este tipo de vehículos. No obstante, no hay servicios, por lo que antes de acercarte a este bello territorio, recuerda llenar aguas y vaciar las aguas grises y negras en las poblaciones vecinas de Morella o la Sènia. El camping Moli l’Abad sí cuenta con servicios y está bien ubicado para visitar la zona, pero tienes que alojarte.

Qué podemos aprender de este viaje a la Tinença de Benifassà

Pueblos de Montaña

Sin duda la Tinença de Benifassà es perfecta para conocer un poco la idiosincrasia y la situación de despoblamiento de las poblaciones que se asientan en la alta montaña. Poblaciones, rodeadas de naturaleza y aisladas de la masificación que se vive en las localidades costeras de este país. Actualmente se ha mejorado la red de carreteras que las comunican, pero hasta no hace mucho tiempo, quedaban aisladas durante la larga temporada invernal, subsistiendo con lo que tenían, lo que ha marcado el carácter de su gente y sobre todo, su lento pero continuo despoblamiento. Actualmente estos pueblos, con escaso numero de vecinos, incrementa su población en el verano, habiéndose convertido en segundas residencias de personas que viven en las ciudades.

A tener en cuenta

Si dejamos el lugar mejor de lo que estaba, siempre podremos seguir disfrutando de estos lugares, repletos de tesoros culturales y naturales.  Buen ejemplo y gran enseñanza para nuestros pequeños.

La ruta del Portell de l’Infern i Salt de Robert lo recomendaríamos para niñxs a partir de 6 años en adelante con experienca en senderismo. Por debajo de esas edades será necesario estar pendiente de ellos en los tramos de pasarelas. No olvidar llevar abundante agua, un gorro y crema solar.

Época ideal: Primavera, Otoño e Invierno pueden ser perfecto para visitar la zona, fuera de las temporada de mayor afluencia turística.

Antes de viajar:

  • Seguro de viajes para no preocuparte por nada.
  • Si lo quieres tener todo bien organizado, planifica actividades con Civitatis.

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