Hacía tiempo que queríamos visitar este precioso pueblo, y por fin, en nuestra segunda salida con camper por el interior de la provincia de Castellón, nos acercamos para disfrutar de su bonito casco histórico.  Con un encanto propio, Vilafamés crece sobre lo alto de una mole, con una arquitectura propia de la época medieval. Es una preciosa población que bien merece una visita, y donde podremos recorrer sus lugares más bonitos a través de una sencilla ruta señalizada a lo largo del pueblo.

 

¿Cómo llegar a Vilafamés?

La mejor manera de acercarse a este pueblo de la provincia de Castellón es a través de la Autovía CV-10. Tanto si venimos de Valencia como de Castellón tomaremos esta autopista hasta la salida 33; desde allí iremos enlazando con una serie de rotondas, de las cuales seguiremos las señales de Vilafamés. Pero vamos que lo más fácil es que te dejes llevar por google maps, si tienes dudas.

Te dejamos el enlace de Google Maps de donde aparcamos. Es un parking municipal que cuando fuimos era gratuito. Está indicado y bien ubicado en la entrada del pueblo, ideal para empezar el recorrido.

¿Qué ver en Vilafamés?

Desde el mismo aparcamiento, vemos enseguida una estampa preciosa del pueblo. Ascendiendo por el camino llegamos a los pocos metros, a la pescadería y matadero público, así como al antiguo lavadero. Un cartel nos muestra las numerosas rutas de senderismo que parten desde Vilafamés. Ascendiendo de una manera natural, llegamos en pocos metros a la Plaza de la Font, desde la cual se accede al conjunto histórico de la población.

Plaza de la Font

Recientemente remodelada, la Plaza de la Font nos parece un lugar encantador y nos la imaginamos, superada la pandemia, llena de ambiente. Nos prometemos volver este verano si la situación mejora para cenar en alguno de los restaurantes que la circundan.

Roca Grossa

Siguiendo la calle de la Font, llegamos a la famosa Roca Grossa, una roca aglomerada formada por arena unidas por cemento silíceo con un peso superior a las 2.000 Toneladas. La roca se formó en la época de los dinosaurios, y no te haces una idea de cómo ha podido quedar ahí en medio y sobre todo, si es estable ya que presenta una inclinación de 34º sobre el estrato. La leyenda dice que hay que pedir 3 deseos mientras la tocas, para que al menos uno se cumpla.

Tras disfrutar de la Roca Grossa, continuamos el recorrido para llegar a la Plaza del Ayuntamiento, donde se encuentra la oficina de Turismo, que está cerrada temporalmente. Ya estamos inmersos en el casco histórico de la población, las calles se van estrechando y es difícil no parar para hacerte alguna foto.

Ayuntamiento

Se trata de una antigua casona señorial que guarda proporciones renacentistas y es un buen ejemplo de la arquitectura civil de Vilafamés. En la década de los 60 se restauró para convertirse en el ayuntamiento.

Una vez en el ayuntamiento continuamos recorriendo las bonitas calles de Vilafamés, en lo que se conoce como el barrio de Quartijo, estrechas y propias de la arquitectura árabe medieval.

Quartijo

En nuestro camino hacia el castillo aparecen rincones preciosos, casi mágicos, que te trasladan al medievo y nos invitan a parar una y otra vez. Es la zona urbana más antigua de la población y eso se nota, rodeada por un sistema de murallas se ubican las edificaciones más antiguas del municipio: Casa de la Vila, iglesia de la Sangre, que fue construida sobre un antiguo aljibe árabe -no dejéis de recorrer la calle Quartijo que parte desde la Esglesia de la Sang, es preciosa con sus casas de piedra y abundante vegetación-, Iglesia de la Asunción, de finales del siglo XVI, etc.

Y subiendo y bajando por estas bonitas calles llegamos al Castillo.

Castillo de Vilafamés

Situado en lo alto de la villa, es de origen árabe. Conquistado por Jaime I en 1233 ha sufrido diferentes reformas a lo largo de su historia. Sufrió importantes ataques durante las guerras carlistas, en el siglo XIX, produciéndose así mismo la adaptación del sistema de fortificación a las nuevas técnicas de la guerra, siendo buen ejemplo de ello la torre central de planta circular que pertenece a este momento. Lo único que se conserva de la época árabe es un aljibe para almacenar agua que está situado justo al lado de la torre.

Bajando ya de vuelta nos pasamos callejeando por la Esglesia de l’Asunción.

Nos despedimos de Vilafamés, un pueblo que teníamos pendiente desde hace mucho tiempo y que al visitarlo, nos hemos prometido volver. Vilafamés es un pueblo precioso, con calles estrechas y encantadoras, con rincones mágicos y abundante vegetación, con edificios con solera y arquitectura propia del medievo, sin duda es un buen lugar para visitar.

Ruta de senderismo cerca de Vilafamés

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