¿Te gustaría viajar, hacer excursiones o comer en un restaurante con tu bebé, pero piensas que la alimentación es un problema? ¿Te imaginas salir de casa con montones de cosas para el bebé y te echas atrás?

Te cuento cómo el BLW nos ayudó a esto y mucho más.

 

¿Qué es BLW?

Durante los 6 primeros meses de vida, el bebé se alimenta exclusivamente de leche materna o artificial. A partir de entonces, comienza la alimentación complementaria (AC). En el último siglo, la forma más habitual de alimentar al bebé ha sido con alimentos triturados y asistido por un adulto, pero no vendría a ser la forma más natural y divertida.

El BLW (del inglés Baby-Led-Weaning) o alimentación autorregulada por el bebé, consiste en dar al bebé parte del menú familiar con pequeñas adaptaciones al inicio, sin pasar por los triturados o purés, dejando que sea él mismo el que regule la cantidad que necesita y la frecuencia, además de dejarle que experimente las texturas, sabores y que desarrolle su psicomotricidad y autonomía.

¿Cómo llegué al BLW?

En mi caso, la lactancia materna fue algo que me dio mucha facilidad para alimentar a mi bebé a cualquier hora, en cualquier lugar, y lo mejor de todo, sin tener que llevar ni un trasto encima. Así que cuando estábamos cerca de los 6 meses, empecé a pensar en la etapa que venía: Pucheros, cocinar, congelar, triturar y salir de casa con una maleta grande… Sólo pensarlo me agobiaba. Seguramente mucha gente crea que no es para tanto, la verdad es que todo el mundo acaba haciéndolo. Pero yo, necesitaba algo más sencillo.

Un día en el taller de lactancia de la asociación Amamanta al que solía acudir (qué gran labor las de estos talleres), oí hablar por primera vez del BLW. Se me hizo la luz. Era mi solución.

¿Por qué hacer BLW?

Cuando empecé a informarme sobre el BLW, me di cuenta de que, además de olvidarme de los pucheros, era la forma más natural de empezar a presentar alimentos sólidos a mi bebé. No se trata de un método con unas normas a seguir, más bien es una forma de hacer las cosas, una elección que hacemos por nuestro hijo que pensamos es la mejor para él.

El BLW deja experimentar con texturas, sabores y olores diferenciados que un triturado no permite distinguirlos al estar todos los ingredientes mezclados.

Por otro lado, disfrutan de los alimentos y regulan la cantidad que necesitan comer, sin obligaciones. Además, si van a acabar comiendo sólidos como hacemos todos, ¿Para qué pasar por una fase que no es necesaria?

Aunque tendemos a pensar lo contrario, reduce el riesgo de atragantamiento, pues es el bebé quien controla qué y cuánto se mete en la boca. Al principio se pueden atragantar con facilidad, es normal, está aprendiendo. Al igual que cuando está empezando a andar, se caerá muchas veces. Pero en nuestra experiencia, en todas las ocasiones supo resolverlo él sin problema. Eso sí, nosotros nos teníamos que controlar para no actuar y no poner cara de susto.

Sin embargo, una de las cosas que más nos gustó, fue ver como nuestro pequeño disfrutaba en cada comida y se sentía como uno más de la familia.

¿BLW por dónde empezar?

Lo más importante antes de hacer BLW es informarse, porque a pesar de ser una forma natural de dar sólidos al bebé, es necesario saber algunas pautas iniciales.

¿Dónde y cómo informarme sobre BLW?

  • Acudir a charlas. Nosotros fuimos a escuchar al pediatra Carlos González, al nutricionista Julio Basulto y a mamás con experiencia, en talleres de lactancia.
  • Leer libros, artículos, blogs…hay muchísima información. Aquí te dejo mis 3 libros básicos:

“Mi niño no me come” de Carlos González. Este pediatra es claro y directo en sus mensajes, me encanta. El libro me dio una tranquilidad infinita para confiar en mi bebé y su evolución. Olvidarme del peso, la talla, las odiosas comparaciones y los peores comentarios del entorno, que cuanto menos, generan inseguridad.

“Se me hace bola” de Julio Basulto. Este libro sobre todo nos sirvió para reflexionar sobre la alimentación que estábamos llevando en casa. Pensábamos que comíamos bien, pero nos dimos cuenta de que hacía falta mejorar muchísimo. Queríamos alimentar a nuestro bebé lo más saludablemente posible, así que era el momento perfecto para reformular hábitos de alimentación.

“El niño ya come solo” de Gill Rapley y Tracey Murkett. Este sería el libro del “método”. Habla de qué es el BLW, cómo empezar el BLW, ideas para ofrecer los primeros sólidos y cómo vivir el BLW en familia. ¡La guía básica!

  • Es muy importante informarse sobre cómo actuar en caso de atragantamiento. Lo ideal sería hacer un curso de primeros auxilios, pero nosotros no tuvimos la posibilidad así que vimos videos realizados por expertos.
  • Apuntarse a grupos de Facebook, Instagram o seguir blogs, de los que se pueden sacar muchas ideas, sobre todo de alguna receta.

¿Cómo empezar BLW?

  • A partir de los 6 meses el bebé podría empezar a tomar otro alimento a parte de la leche materna o artificial. Es un buen momento para hacerle partícipe de las comidas familiares que seguro despertarán su interés por la comida.
  • No obstante, El principal alimento seguirá siendo la leche materna o artificial. Esto nos dará la tranquilidad de saber que sigue bien alimentado.
  • Si el bebé va a sentarse en una trona, es necesario que ya se mantenga erguido, en caso contrario, puede ser peligroso. Nosotros empezamos pasados los 6 meses por esta razón.
  • Ofrecer, no dar. Si vas a empezar con los alimentos sólidos, pero se lo vas a dar tú con tu mano/cubierto, se pierden los beneficios del BLW, además que puede haber peligro de atragantamiento.
  • No sentaremos al bebé a probar los sólidos con hambre. Al principio se trata de un juego de manipulación y descubrimiento.
  • No es necesario hacer recetas especiales, pero al principio es mejor cortarles los alimentos en forma de palitos de unos 5 cm, pues a esta edad, no saben hacer “la pinza” entre los dedos índice y pulgar, por lo que les es más difícil coger cualquier objeto. Si les ayudamos en este aspecto, no les generará frustración. Nosotros empezamos con frutas y verduras maduras, y algunas las hacíamos un poco al vapor.
  • En nuestro caso, nos saltamos en muchas ocasiones lo de ofrecerle unos alimentos antes que otros. Pero en lo que siempre fuimos muy rigurosos fue en no darle “alimentos prohibidos”, bien por peligro de atragantamiento como los frutos secos o bien porque contienen metales pesados como algunos pescados. En el libro de Julio Basulto hay una tabla estupenda para tener de guía.
  • Nosotros preferimos hacer BLW puro, antes de hacer una combinación de BLW con triturados (BLW mixto), ya que la forma en que se toma una papilla, a nivel bucal, no es la misma que si se toma el alimento sólido, así que es posible que cree más dificultad y confusión al bebé. Sin embargo, también conozco gente que el BLW mixto le ha funcionado bien.

Nuestra experiencia BLW de viaje o fuera de casa

Nuestra experiencia en BLW fue fantástica. Como ya he comentado, la libertad de salir de casa sin tener que pensar en la comida del bebé fue una pasada. Nos permitió salir de viaje, de excursión o comer en cualquier restaurante sin problemas. Con diez meses comía de todo (menos los alimentos prohibidos) y hacía sus pinitos con el tenedor y cuchara él solo. Eso sí, la zona bajo los pies del bebé, su cara y su ropa se quedan para una buena limpieza. Aunque también hay muchos artilugios que te facilitan estas cosas, nosotros fuimos muy sencillos (escoba y recogedor 😉). Si nos apetecía probar algún plato no apto para él, le pedíamos otra cosa de la carta y a compartir.

Mis consejos en BLW

  • El primer consejo y más importante que siempre he dicho a las amigas que me preguntaban por el BLW era: PACIENCIA. Puede resultar obvio, pero a menudo hace falta. Hay momentos que puedes dudar o pensar que tu hijo no avanza o no come suficiente.
  • Cada niño y familia tenemos unas circunstancias y puede que decidas que el BLW no es para ti o tu bebé.
  • Si tienes que dejar al bebé con una cuidadora, tendrás que hablar con la persona para ver si está dispuesta a hacer BLW pues es una responsabilidad que no todo el mundo quiere o puede asumir. Nuestros padres/madres no lo hicieron mientras fue muy pequeño, y lo entendíamos perfectamente.

Este post sobre el BLW está escrito desde nuestra experiencia, la de uno padres/madre que ni somos pediatras, enfermeros o nutricionistas. Sólo esperamos animar, ayudar y/o motivar a personas que tienen interés en el BLW, pero siempre recomendamos informarse con profesionales y fuentes seguras.

Puedes comprar los libros mencionados en los siguientes enlaces. A ti te costará lo mismo y a nosotros nos dan una pequeña comisión que nos ayuda a mantener el blog. ¡Gracias!

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