Asturias en familia

Días de viaje: 10

Ruta: Valencia, Avila, Lastres, Cudillero, Villaviciosa, Cangas de Onís, Santuario y  Lagos de Covadonga, Oviedo, Madrid, Valencia.

Transporte: Coche

Fecha: Septiembre 2015

Viajeros: 2 adultos y bebé de 10 meses.

Este fue nuestro recorrido…

Ávila: como nos separan 800 km de Asturias, programamos el viaje en 2 etapas. Hicimos noche en Avila, una preciosa ciudad monumental mayormente conocida por sus murallas, pero hay mucho más que ver… así que seguro volveremos para dedicarle el tiempo que se merece.

Lastres: desde 2014 es uno de los “pueblos más bonitos de España” y no es para menos. Villa marinera de calles empinadas y adoquinadas que te dejarán sin aliento. No apto para sillas de bebé así que, a portear!!

Nos encantaron el puerto pesquero, el casco antiguo, sus casas blancas y la playa. Un pueblo de los de postal.

Puedes intentar aparcar en el mismo puerto pesquero, nosotros tuvimos suerte 😛

Cudillero: Casas coloridas formando terrazas sobre la falda de una colina verde, hacen de esta población una estampa de película. Casi la totalidad del litoral de este concejo es Espacio Natural Protegido, plagado de altos acantilados y playas que nos habría encantado ver. Pero como ya os contamos en nuestro post 5 tips para viajar con niños y no morir en el intento la cosa no dió para mucho, jeje.

Villaviciosa: Esta villa está considerada como la capital de la sidra,  prueba de ello es la gran industria que hay en torno a la misma. Merece la pena pasear por sus calles y observar edificios de gran riqueza arquitectónica.

Disfrutamos de unas vistas espectaculares de la Ría de Villaviciosa y nos quedamos con ganas de visitar su centro de interpretación, que explica el alto valor ambiental de uno de los estuarios mejor conservados de la costa cantábrica.

Pasamos una tarde muy agradable en la Playa de España, enclavada en la desembocadura del río del mismo nombre. Es una playa bastante agreste, rodeada de verdes montañas que en verano tiene mucha afluencia de público.

Cangas de Onís: Estuvimos sólo una mañana, y básicamente, fue para ir a la Casa Dago que alberga la oficina de información de Picos de Europa. También aprovechamos para pasear por el centro de esta turística población. Pese a que algunos opinan que es un lugar meramente turístico,  para nosotros es un lugar que merece la pena una parada.

Santuario y Lagos de Covadonga (Picos de Europa): Creo que ésta es sin duda una de las visitas más esperadas si viajas a Asturias. Los meses de mayor afluencia al Parque, el tránsito está regulado por autobuses que hacen paradas en los distintos puntos de interés. Cuando fuimos nosotros en septiembre, el acceso era libre pero el atasco que nos encontramos casi nos hizo desistir de nuestro intento. Decidimos aparcar, ir a ver tranquilamente la Cueva de la Vírgen de Covadonga, la Basílica y hacer un picnic en el río. Valió la pena, sin duda, pues pudimos ir al Parque y disfrutar de las vistas espectaculares que nos ofrecen los lagos Enol y de La Ercina. Hay rutas y senderos para todos los gustos y niveles.

Oviedo: La capital asturiana la visitamos el día de la Comunidad autónoma así que encontramos una ciudad muy tranquila y muchos sitios cerrados, pero como nuestro plan no era ni ir de compras ni visitar museos, resultó provechoso. Paseamos por el casco antiguo, degustamos gastronomía típica por la zona de la Calle Gascona (Boulevar de la Sidra) y acabamos descansando en la zona verde de la ciudad, Campo San Francisco, y jugando en su zona infantil claro.

Alojamiento

Hicimos base en Argüero, Villaviciosa, una población costera y centrada en el mapa de Asturias, que nos permitiría visitar localidades tanto de Oriente como Occidente sin hacer muchos kilómetros.

 El alojamiento que elegimos: La Quintana de la Foncalada Ecomuséu Ca l’Asturcón, un caserío tradicional rehabilitado que dispone de varias estancias equipadas con cocina y baño. Además cuenta con una granja y actividades tradicionales, ideal para ir con niños. No tiene las prestaciones de un hotel, es un alojamiento sencillo pero estupendo para disfrutar unos días en familia. Además, aunque los dueños estaban encantados con el buen tiempo que hacía, para los del mediterráneo, y con bebé, ya nos picaba un poco el frío, así que no tuvieron ningún inconveniente en poner la calefacción todos los días.

Comidas

El tema comidas fue muy sencillo. Al estar en un alojamiento con cocina, los desayunos y las cenas los hacíamos allí, se abarata mucho el viaje y se respeta más el ritmo del peque. Para las comidas, con el bebé siguiendo el método BLW (Baby-led-weaning), comía de lo que pedíamos nosotros y como seguíamos con lactancia materna, teníamos mayor tranquilidad y comodidad.

 Desplazamientos con un bebé

Para movernos con un bebé de 10 meses por ahí, nos llevamos la silla de paseo, mochila y bandolera. Las calles empedradas y pendientes pronunciadas abundan en muchos de los lugares que visitamos, así que era una tortura ir con la silla. La mayoría de las veces porteamos con mochila y bandolera.

 lastres picos-de-europa playa-espana granja