El comienzo ha sido de «…ay Raúl que me mareo y me caigo al suelo!!,

¿y por qué? Pues en el aeropuerto de Valencia, en el mostrador de facturación, nos dijeron que no nos podían dejar marchar porque el país de destino pedía carta de bienvenida, cosa que no llevábamos. Les dijimos que para Indonesia no era necesario, pero claro como nuestro país de tránsito, Vietnam, sí lo pedían, tenían dudas… Despúes de 10 minutos de angustia, nos confirmó que teníamos razón. Y con un buen susto y calores empezamos nuestra ruta. Tras 3 aviones y 25 horas, llegamos a Jakarta, la capital de Indonesia.

En Jakarta nos sacamos el visado, VISA ON ARRIVAL, el trámite apenas duró unos minutos, nos costó USD 25 persona, rellenar un papel y ni tan siquiera nos pidieron las fotos de carnet.

Decidimos saltarnos Jakarta y coger otro vuelo directo a Yogjiakarta, con la compañía low cost Citilink (unos 30 euros/persona). Ya en Yogia, tomamos el shuttle bus que nos llevó cerca de la Homestay que habíamos reservado por internet, Delta Homestay.

Lo bueno de este sitio, aunque un poco más caro de lo que queriamos gastar, era la piscina, que supimos aprovechar ;-) . Lo peor, las habitaciones, son tan tan pequeñas que no te puedes ni mover, así que al  día siguiente decidimos cambiarnos, pero eso ya lo contaremos en el siguiente post.

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